El discurso anticomunista en El Imparcial y Prensa Libre, durante el contexto de 1959 a 1960. Análisis histórico de la genealogía del anticomunismo en Guatemala a través de la prensa escrita

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    Mauricio José Chaulón Vélez

Resumen

El anticomunismo se convirtió en la ideología del Estado guatemalteco a partir del derrocamiento de Jacobo Árbenz Guzmán. A través de ese mecanismo ideológico se aplicó una política sistemática de dominación y hegemonía. El sistema utilizó todos los dispositivos posibles para llevar adelante la construcción de una cultura anticomunista, siendo el discurso escrito uno de los más recurrentes. Columnas de prensa, libros, pasquines, afiches y panfletos de diversa índole contienen la semántica del poder desde la ideología anticomunista. Desde mediados del periodo presidencial de Juan José Arévalo, varios sectores de las derechas del país iniciaron un movimiento que señalaba al gobierno de comunista. Al desarrollarse el Segundo Gobierno de la Revolución, presidido por Jacobo Árbenz Guzmán, el discurso anticomunista se radicalizó, siendo dos los personajes que pueden caracterizarse como intelectuales orgánicos de dicho proceso: Clemente Marroquín Rojas y Mario Efraín Nájera Farfán. Diarios como La Hora y El Imparcial se convirtieron en espacios de difusión anticomunista, discurso que se reprodujo en otros medios de la misma índole. Mientras los libros (los más importantes estudiados en esta investigación en fases anteriores) generaron la literatura sistemática del anticomunismo y al mismo tiempo contrainsurgente, la reproducción masificada en columnas de prensa llevó adelante la masificación discursiva escrita más amplia, para que la opinión pública fuese uno de los principales vehículos para la hegemonía cultural. Se dimensiona una intelectualidad de la derecha política, y se construye un marco discursivo-ideológico que pasa a ser un ideario hegemónico y así que cualquier escritor, intelectual o no, por medio de la opinión común reproduzca el sentido hegemónico. Inmediatamente al derrocamiento de Árbenz, la literatura anticomunista y contrainsurgente se masifica, y el discurso intelectual (que no por ello dejó de utilizar recursos como el miedo y la mentira) se masificó a través de un lenguaje agresivo contra cualquier idea distinta a la hegemónica. Diversos autores, muchos de ellos conservadores, otros liberales y los radicales de ultraderecha de diferentes orígenes, obtuvieron del Estado la posibilidad de difundir sus escritos, sobre todo entre las capas medias urbanas que se consideraban las más vulnerables –para aquellos- de convertirse en sujetos revolucionarios. En ese proceso, el desarrollo de la consolidación de la hegemonía anticomunista construye la fase de normalización por medio de diversas formas de comunicación masiva, siendo el discurso escrito en la prensa uno de ellos y de los principales, ya que acompaña al discurso escrito de los libros y reproduce rápidamente la ideología dominante. Esto permitirá consolidar una Constitución Política con mayor radicalidad anticomunista. En el contexto, las respuestas contrahegemónicas, como es característico en la lucha de clases, se harán con la práctica, construyéndose una batalla de ideas pero también la vía armada como recurso factible.


 De acuerdo a los objetivos del estudio general Genealogía del anticomunismo en Guatemala, perteneciente al Programa de Investigación Transdisciplinar Crítica a la Modernidad Capitalista, se presentó en el 2015 el informe final de investigación correspondiente a la I Parte de la II Fase del estudio general titulado Las representaciones del anticomunismo en Guatemala. Esta II Fase que se titula “Aproximación a la historiografía del anticomunismo en Guatemala como metodología de análisis en la construcción de las prácticas contrainsurgentes”, ha dado origen a los informes finales de investigación del 2016 al 2019, y de este último año surge este artículo que se presenta en esta edición de la Revista Estudios Digital.


 En la I Parte se estudió a dos intelectuales que en este programa de investigación se consideran orgánicos en la construcción del anticomunismo en Guatemala durante el contexto estudiado: Clemente Marroquín Rojas y Mario Efraín Nájera Farfán. El papel de la prensa escrita en ellos es medular, así como la publicación de libros. La II Parte aborda los autores más representativos en la reproducción de textos anticomunistas, dirigidos a las capas medias para contenerlas como potenciales sujetos revolucionarios, iniciando un proceso de masificación que va desde la intelectualidad y se amplía con los operadores oficiosos.


La III Parte es de donde surge este artículo, y aborda esas características de masificación ampliada por medio de la opinión pública en la prensa escrita, la cual por sus características de elaboración y contenido puede clasificarse en la historiografía del anticomunismo. Sin embargo, también inaugura la III Fase del estudio general: la normalización del anticomunismo en Guatemala como ideología central de la cultura hegemónica a partir de la segunda mitad del siglo XX.


 La cultura hegemónica y la hegemonía cultural se componen de diversos elementos, pero la generación de opinión pública es uno de sus núcleos figurativos. En Guatemala, la prensa escrita permite evidenciar cómo se normaliza la hegemonía en el discurso, a través de los generadores de esa opinión que no necesariamente son sólo los intelectuales. Partimos de la hipótesis de que al haberse generado planteamientos orgánicos sobre el anticomunismo y el derrocamiento del gobierno de Árbenz Guzmán, la consolidación del Estado anticomunista y contrainsurgente se logró con la normalización de la ideología dominante por medio de la hegemonía cultural. Esto significó la masificación discursiva, observada en el texto escrito y en lo simbólico. La prensa escrita, la radio, la televisión, el cine, las artes plásticas, la religión, la educación y la publicidad son medios de consolidación de la norma, del deber ser, de la construcción de sujetos portadores de la hegemonía que pasan a convertirse en sujetos hegemónicos y en lo permitido. En síntesis, construyen hegemonía cultural y cultura hegemónica, la cual, para esta investigación, corresponde a la cultura del anticomunismo, o dicho de otra manera, al anticomunismo entendido como cultura. Se plantea para este artículo el contexto de 1959 a 1960, debido a que se construyen dos de las representaciones del anticomunismo que más han durado hasta el presente: contra la Revolución cubana y contra el movimiento revolucionario local. Nos hemos concretado en El Imparcial y Prensa Libre por ser los periódicos de mayor circulación de la época, al mismo tiempo que los más poderosos en el posicionamiento social.


 Se hace un estudio en esta III Parte de la fase historiográfica, inaugurando al mismo tiempo de cómo se amplió el discurso dominante en los procesos de generación orgánica desde los intelectuales, la masificación primaria y la masificación ampliada que es la que termina de consolidar los objetivos de dominación superestructural. Por ello es que se observa en cualquier contexto que ocurra cómo se normaliza el discurso dominante tanto en intelectuales como en cualquier sujeto generador de opinión: ese es el gran triunfo de la hegemonía.


 Palabras clave


Anticomunismo, comunismo, ideología, discurso, hegemonía, cultura hegemónica, prensa, opinión pública, contrainsurgencia, revolución, contrarrevolución, Revolución cubana, guerra en Guatemala.

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Cómo citar
CHAULÓN VÉLEZ, Mauricio José. El discurso anticomunista en El Imparcial y Prensa Libre, durante el contexto de 1959 a 1960. Análisis histórico de la genealogía del anticomunismo en Guatemala a través de la prensa escrita. Estudios Digital, [S.l.], n. 20, may 2020. ISSN 2409-0468. Disponible en: <http://iihaa.usac.edu.gt/revistaestudios/index.php/ed/article/view/348>. Fecha de acceso: 31 may 2020